El cólico es una de las complicaciones más temidas para nuestros caballos. Incluso problemas digestivos aparentemente menos graves, como la diarrea y las heces líquidas, son comunes en muchos establos. Para prevenir problemas digestivos, es fundamental optimizar la composición de la ración y la alimentación.

Cólicos: factores y manejo de la alimentación
La alimentación como factor perjudicial:
El sistema digestivo del caballo es bastante grande y debido a su enorme capacidad (solo el intestino grueso tiene un volumen de 80 a 120 litros), el tracto digestivo representa hasta el 25 % del peso total del caballo. El alimento ingerido recorre todo el tracto digestivo en aproximadamente 48 horas.
Factores de riesgo de cólico
• Fibra insuficiente o de mala calidad
• Sensibilidad a los cambios climáticos
• Digestión insuficiente del almidón de los cereales (cebada, maíz)
• Aumento del recuento de gérmenes en el alimento o la cama.
• Micotoxinas (toxinas procedentes del metabolismo secundario de los mohos)
• Cantidades excesivas de alimento concentrado
• Aceeso a agua limitado
• Cambio de alimentos
• Introducción demasiado rápida al pastoreo
• Falta de ejercicio
• Suministro insuficiente de nutrientes vitales
¡Reacciona a tiempo!
Los síntomas varían desde sudoración leve e inquietud aumentada hasta síntomas más graves como revolcarse y claros signos de dolor, como patadas en el abdomen. A menudo, no se escuchan ruidos intestinales o estos son muy fuertes. Si se sospecha de cólico, ¡se debe llamar al veterinario de inmediato!
Manejo de la alimentación para el cólico no complicado
Un caballo que ha sufrido cólico inespecífico y no ha requerido cirugía generalmente puede reintroducirse a la comida concentrada después de un corto tiempo. Tras el tratamiento veterinario, es esencial una dieta blanda, baja en cereales y de fácil digestión. Para caballos sensibles, es crucial asegurarse de que la ración de pienso concentrado no sea excesiva y que dispongan de suficiente forraje de buena calidad. Algunos caballos reaccionan al ensilado con problemas digestivos. En estos casos, se recomienda cambiar a heno o pellets de heno. La alimentación regular con pienso tipo papillas hidratado también favorece la digestión y contribuye a un sistema digestivo saludable. Una ingesta adecuada de magnesio estabiliza el peristaltismo gastrointestinal.
Manejo de la alimentación después de la cirugía de cólico
Se debe evitar el grano durante los primeros 10-14 días después de la cirugía. Aproximadamente 24 horas después de la cirugía, se deben ofrecer pequeñas cantidades de forraje, inicialmente alrededor de 500 g por comida, de cuatro a seis veces al día. La cantidad se puede aumentar gradualmente de dos a cuatro días después de la cirugía. En casos de pérdida de peso significativa, se pueden administrar aproximadamente 0,3-0,6 kg de alimento concentrado por cada 100 kg de peso corporal diariamente en varias raciones pequeñas, junto con aceites vegetales. El heno de alfalfa o los pellets de alfalfa proporcionan un suplemento rico en proteínas. También es posible el pastoreo varias veces al día (10-20 minutos). Si el caballo está en reposo en el establo durante varias semanas, sus necesidades de mantenimiento deben cubrirse principalmente a través del forraje; la pauta es de 2 kg por cada 100 kg de peso corporal.

Cólicos: factores y manejo de la alimentación
La alimentación como factor perjudicial:
El sistema digestivo del caballo es bastante grande y debido a su enorme capacidad (solo el intestino grueso tiene un volumen de 80 a 120 litros), el tracto digestivo representa hasta el 25 % del peso total del caballo. El alimento ingerido recorre todo el tracto digestivo en aproximadamente 48 horas.
Factores de riesgo de cólico
• Fibra insuficiente o de mala calidad
• Sensibilidad a los cambios climáticos
• Digestión insuficiente del almidón de los cereales (cebada, maíz)
• Aumento del recuento de gérmenes en el alimento o la cama.
• Micotoxinas (toxinas procedentes del metabolismo secundario de los mohos)
• Cantidades excesivas de alimento concentrado
• Aceeso a agua limitado
• Cambio de alimentos
• Introducción demasiado rápida al pastoreo
• Falta de ejercicio
• Suministro insuficiente de nutrientes vitales
¡Reacciona a tiempo!
Los síntomas varían desde sudoración leve e inquietud aumentada hasta síntomas más graves como revolcarse y claros signos de dolor, como patadas en el abdomen. A menudo, no se escuchan ruidos intestinales o estos son muy fuertes. Si se sospecha de cólico, ¡se debe llamar al veterinario de inmediato!
Manejo de la alimentación para el cólico no complicado
Un caballo que ha sufrido cólico inespecífico y no ha requerido cirugía generalmente puede reintroducirse a la comida concentrada después de un corto tiempo. Tras el tratamiento veterinario, es esencial una dieta blanda, baja en cereales y de fácil digestión. Para caballos sensibles, es crucial asegurarse de que la ración de pienso concentrado no sea excesiva y que dispongan de suficiente forraje de buena calidad. Algunos caballos reaccionan al ensilado con problemas digestivos. En estos casos, se recomienda cambiar a heno o pellets de heno. La alimentación regular con pienso tipo papillas hidratado también favorece la digestión y contribuye a un sistema digestivo saludable. Una ingesta adecuada de magnesio estabiliza el peristaltismo gastrointestinal.
Manejo de la alimentación después de la cirugía de cólico
Se debe evitar el grano durante los primeros 10-14 días después de la cirugía. Aproximadamente 24 horas después de la cirugía, se deben ofrecer pequeñas cantidades de forraje, inicialmente alrededor de 500 g por comida, de cuatro a seis veces al día. La cantidad se puede aumentar gradualmente de dos a cuatro días después de la cirugía. En casos de pérdida de peso significativa, se pueden administrar aproximadamente 0,3-0,6 kg de alimento concentrado por cada 100 kg de peso corporal diariamente en varias raciones pequeñas, junto con aceites vegetales. El heno de alfalfa o los pellets de alfalfa proporcionan un suplemento rico en proteínas. También es posible el pastoreo varias veces al día (10-20 minutos). Si el caballo está en reposo en el establo durante varias semanas, sus necesidades de mantenimiento deben cubrirse principalmente a través del forraje; la pauta es de 2 kg por cada 100 kg de peso corporal.
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